Recordamos en estos días la incansable y ejemplar labor de don Joao Luiz Pozzobon, diácono y
padre de familia, quien fundó la Campaña de la Virgen Peregrina de Schoenstatt.

El 27 de junio de 1985, partió hacia el cielo dejando para el movimiento una corriente misionera que hoy se ha extendido en más de 30 países.

Fue un  hombre sencillo, diácono, esposo y padre de familia ejemplar. Ayudó a los pobres y
necesitados, preocupándose también de educarlos y evangelizarlos, a pesar de su limitada visión.
El mismo Joao nos relata su misión: “Por amor, junto a la Santa Imagen, ocupé dos mil lechos
diferentes. Por amor apoyaba el cuerpo sobre la tierra, entre los lirios del campo y en los bosques.
Por amor caminaba y me sentía alegre al sufrir. Muchas veces ni agua bebía, ofreciéndolo todo por
la Gran Campaña del Rosario. Me sentía convencido de que la Santísima Virgen me encomendaba
una Misión que “debía seguir cueste lo que cueste”. Cumpliendo esa intención recorrió 140.000
kilómetros en 35 años cargando la Gran Peregrina de Schoenstatt sobre el hombro izquierdo, lo
que le provocó una gran callosidad por su peso, mientras tanto su brazo derecho transportaba el
Viático para los enfermos.

Todo esto pudo hacerlo porque fundamentalmente fue un hombre de oración. Amaba el Rosario y
el Vía Crucis. Al referirse al Vía Crucis decía que era "un camino de vida; rezó diariamente
un Rosario, al poco tiempo lo incrementó a tres Rosarios diarios, más tarde a siete y al cabo de un
tiempo rezaba quince Rosarios a la Virgen por día. Rezaba también trabajando la tierra y para ello
grabó cinco dientes en el mango de su azada para guiarse. Este amor a la Oración lo complementó
con gran amor a la Eucaristía.

Previamente, el 15 de junio de 1985, reitera en el Nuevo Schoenstatt de Argentina lo que había
dicho en el Santuario Tabor a los primeros peregrinos argentinos: “Acompañó y doy mi vida para
que esta campaña pueda tornarse mundial, y no retiró esa palabra”. La Santísima Virgen tomó así
su vida, que varias veces había ofrecido "para el florecimiento de la Campaña del Rosario y de la
gran obra de SCHOENSTATT.

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