Los jóvenes de Schoenstatt en Bogotá estuvieron presentes durante el Encuentro del Papa Francisco en la Plaza de Bolivar. Allí se encontraron  con más de 22.000 jóvenes que desde las 4 de la madrugada llegaron para recibir al Romano Pontífice.

Este grupo de jóvenes  se preparó con la Hermana Amparo Villouta y las dirigentes de la Juventud: Laura Téllez, Fanny Bravo, Consuelo Iturrieta, y Andrea Sánchez. Durante 3 sábados acudieron a la “Casa de la Mater” en Bogotá, en los cuales conocieron más sobre el Papa Francisco, sobre el Pontificado,  sobre la misión de los jóvenes dentro de la Iglesia y cuál es la iglesia que ellos sueñan construir. Estudiaron también sobre el kerygma, es decir el anuncio de la buena noticia del mensaje de Jesucristo, y sobre la esperanza cristiana, como una semilla que siempre debe vivir en el corazón de los jóvenes. Los textos publicados por la Conferencia Episcopal de Colombia sirvieron también de apoyo a la capacitación.

QUÉ LES DIJO EL PAPA

El Sumo Pontífice afirmó que  siempre es motivo de gozo encontrarse con los jóvenes, a quienes les pidió que “mantengan viva la alegría”, que es signo del corazón joven, del corazón que ha encontrado al Señor”.

Y les dijo: “Ustedes, los jóvenes, tienen una sensibilidad especial para reconocer el sufrimiento de otros; los voluntariados del mundo entero se nutren de miles de ustedes que son capaces de resignar tiempos propios, comodidades, proyectos centrados en ustedes mismos, para dejarse conmover por las necesidades de los más frágiles y dedicarse a ellos”, aseguró el Pontífice.

El Papa se refirió  a los jóvenes que han sufrido las consecuencias de la violencia: “dejen que el sufrimiento de sus hermanos colombianos los abofetee y los movilice….. Ayúdennos a nosotros, los mayores, a no acostumbrarnos al dolor y al abandono. ¡Cuánto los necesita Colombia para ponerse en los zapatos de aquellos que muchas  generaciones anteriores no han podido o no han sabido hacerlo, o no atinaron con el modo adecuado para lograr comprender!”

El Papa Francisco les recordó también la facilidad que hay en ellos para “encontrarse”, porque solo “les basta un rico café, un refajo, o lo que sea, como excusa para suscitar el encuentro. Los jóvenes coinciden en la música, en el arte… ¡si hasta una final entre el Atlético Nacional y el América de Cali es ocasión para estar juntos!”, bromeó el Pontífice.

SOBRE EL PERDÓN

Por otro lado, el Pontífice reconoció que la juventud genera algo muy difícil en la vida, que es el don de “perdonar”. Y afirmó: “Ustedes nos ayudan en este intento de dejar atrás lo que nos ofendió, de mirar adelante sin el lastre del odio, porque nos hacen ver todo el mundo que hay por delante, toda la Colombia que quiere crecer y seguir desarrollándose; esa Colombia que nos necesita a todos y que los mayores le debemos a ustedes”.

Leave A Comment