Virgen de Schoenstatt

LA ALIANZA DE AMOR

Qué es la Alianza de Amor con María?

La Alianza de Amor es fuente de vida para cada miembro de la familia de Schoenstatt y le confiere un sello característico. A través de una “espiritualidad de alianza”, se quiere cultivar y profundizar la Alianza de amor con María, en especial en lo que se refiere al esfuerzo por crecer en la relación afectiva y cálida con la Santísima Virgen; Ella es el modelo de santidad y de seguimiento fiel de Cristo y, sin duda, el amor despliega una fuerza unitiva y asemejadora. Pero en Schoenstatt existe otro aspecto además del modelo ético de conducta cristiana y se refiere a la experiencia de María como Madre y Educadora en el Santuario.

María como Madre y Educadora

Concretamente, esto significa conocerla y admirarla como modelo del hombre nuevo y tratar de imitarla asumiendo un estilo mariano de vida. Supone también crecer en la confianza en Ella y cultivar su cercanía, con la certeza que Ella acompaña siempre a su “aliado”, lo protege, lo bendice y educa. Para llevar la Alianza de Amor a la vida, el P. Kentenich desarrolló medios ascéticos, como por ejemplo, el trabajo con el “ideal personal” y “el horario espiritual”, que han sido fecundamente utilizados a lo largo de generaciones de schoenstattianos…

Vivir la alianza bautismal

La Alianza de Amor con María es la forma original que tiene Schoenstatt de vivir la alianza bautismal. En ella se expresa y se garantiza nuestra alianza con la Santísima Trinidad. Entendida así, es “la fuente de la vitalidad y el centro de la espiritualidad de Schoenstatt”, el corazón de Schoenstatt…

Vivir en contacto con Dios, hijos de María

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El amor a María, expresado en esta Alianza, se transforma en el medio más rápido y seguro de vivir en un contacto vivo y permanente con el Dios de nuestra vida y de nuestra historia. Por la Alianza de Amor nos convertimos en “Familia”, pues todos los que sellan la Alianza se saben y sienten hijos de María y, por ello, hermanos entre sí.

La Alianza de Amor: una misión

De esta Alianza de Amor, vivida en profundidad, nace también una fuerte conciencia de misión; lleva a quienes la sellan a convertirse en eficaces instrumentos en manos de María, para colaborar con ella en la renovación religioso-moral del mundo. Por esta Alianza de Amor, Schoenstatt realiza su compromiso de construir la historia en dependencia y contacto filial, libre y total con Cristo, el Señor de la historia, a través de María, su Colaboradora permanente.

“Para nosotros, la Alianza de Amor con la Santísima Virgen, tal como se ha dado históricamente y tal como se manifiesta, es una profunda renovación, fortalecimiento y seguro de la alianza bautismal; es decir, de la alianza con Cristo y la Santísima Trinidad” (P.J. Kentenich, 1952).

Tomado de: http://www.schoenstatt.org.ar/sobre-schoenstatt/alianza-de-amor/

¿Qué es coronar a María?

Coronar es expresión de súplica

Coronamos a María y reconocemos su poder, precisamente porque experimentamos la necesidad de que Ella actúe en alguna circunstancia de nuestra vida. Coronar a María es una renovación y una profundización de nuestra Alianza. Por la Alianza de Amor, tenemos derecho a las “exigencias de amor”, es decir, podemos apelar a nuestro derecho de Aliada y pedirle a María que nos ayude, que defienda nuestros intereses. Le decimos que creemos en su poder y le pedimos que lo utilice. En esa coronación van nuestros anhelos más profundos, nuestras necesidades a veces urgentes. Coronar es expresión de confianza filial.

  1. Coronar es expresión de disponibilidad.

Coronar es darle a María el poder sobre nuestras vidas y darle también el espacio y la posibilidad de actuar en mi vida, de educarme, de modelarme, de conducirme y mostrarme el camino. Que María sea mi Reina significa que yo quiero que en mi vida reine Ella, es decir, sus valores, sus sentimientos, su estilo de vida adaptado a mi realidad y mi originalidad personal. Que María sea mi Reina significa que la consulto en el momento de mis decisiones, que la hago parte de mi vida, que ella camina conmigo e interviene decisivamente en mi vida. A una Reina no le podemos negar nada, Ella tiene poder sobre mí, puede disponer sobre mí.

Max Brunner, congregante héroe le decía “Ave Imperatrix, morituri te salutant”. “Salve Reina, los que estamos dispuestos a morir por ti te saludamos”. Es una expresión de total disponibilidad, hasta dar la vida por Ella, por defenderla y hacerla reinar. Coronar significa dejarse utilizar incondicionalmente por Ella según sus intereses.

  1. Coronar es expresión de reconocimiento de mi propia pequeñez

Le doy el poder a María, justamente porque experimento una y otra vez mis límites y mi propia impotencia frente a tantas situaciones. Reconocer la propia pequeñez, es abrir el corazón para la acción de Dios, para que Él derrame su misericordia sobre nosotros.

  1. Coronar es expresión de agradecimiento

Todo amor corona, decía el Padre. Cuando amamos mucho a alguien sentimos que es nuestro rey o nuestra reina, que ocupa el trono de nuestro corazón. El amor que le regalamos a María expresa nuestra gratitud por su obrar palpable en nuestra vida, por todos sus regalos y muestras de amor cotidianas. Quien ama agradece, quien tiene un corazón filial, descubre aún las más pequeñas muestras de amor.

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